miércoles, 29 de enero de 2014

Del amor herido, del dolor amado, del amor y el dolor; yo qué sé...

No soy de recordar estas fechas, prefiero las de llegada.

De todos modos, Salud, Don Alfredo, dondequiera que esté, un cuarto de siglo después de partir.

Gracias por todo lo que hizo con el corazón. Lo demás, lo dejamos...  junto al árbol del olvido.



http://www.youtube.com/watch?v=BZ0vwQmIxkI&list=RDFh-wBywAri4

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