martes, 28 de enero de 2014

La abuela de todas las reformas


Hubo una larga época de mi vida en la que pensaba que el Estado era parte de la solución de los problemas del país, que tan sólo defeccionaba por un problema básico de gestión y que, colocando a las personas adecuadas a dirigirlo, todo funcionaría mejor. Era un militante político clásico.

Parece que fue en otra vida que así pensaba, y el cambio no obedece a ningún empecinamiento ideológico liberal como el que afecta a tantos (ya que carezco, para bien y mal, del alivio y la protección de un exoesqueleto dogmático) sino de la modesta constatación de que no hay área en la que el Sector Privado no supere al Público en eficacia, eficiencia, calidad y precio.

Conozco las obviedades del Mercado y sé que uno como el nuestro es absolutamente vulnerable a los oligopolios privados; y sé que, supuestamente, el Estado se encarga de defendernos de la voracidad de los cultores del tan humano del afán de lucro. Pero también sé que, finalmente, lo que no se va en lágrimas se va en suspiros, y terminamos pagando entre todos cientos de miles de salarios inútiles; lo cual no sé si es peor o no, en su condición de Seguro de Paro perpetuo disfrazado, con los ya señalados inferiores resultados en calidad y eficiencia.

Pocas, muy pocas, veces me verás tirar tiros en esta batalla con los adoradores del Altar Batllista; heteróclita Congregación que incluye a fieles de todos los Partidos políticos uruguayos registrados. Y eso es, también, por una razón: no soy muy inteligente, pero sí suficientemente viejo como para no pelear guerras que no puedo ganar, contra personas que no razonan sus argumentos sino que repiten, una y otra vez, sus consignas y te zampan sus ilusiones y esperanzas (cuando no expectativas e intereses personales) como verdades reveladas.

Doy este paso auto flagelante conmovido por una información que acaba de llegarme por una vía insólita; y que he decidido compartir, no para provocártelo también, sino para ver si alguien puede llegar a quien puede resolver esta ignominia: en un Hogar del INAU, los funcionarios acostaron a los gurises a las ocho de la noche del 24 para poder celebrar juntos y tranquilos. No sé en el resto, pero a mí, con uno, me alcanza.

Por sí solo, esto sería horrible pero, tengo un amigo (Jorge Sanesteban) que hace cinco años organiza (a pulmón) una Navidad como se debe para las gurisas discapacitadas del Hogar Margarita Uriarte de Herrera; y nos hace parte de ello con esta carta.

"Queridos Amigos: Me dirijo a Uds. como todos los años ya que como saben organizo la Noche Buena en el Hogar Margarita. Son alrededor de 60 niñas con discapacidad intelectual que esa noche esperan que alguien las visite. Mi solicitud es sin ningún compromiso, pero con la contribución de mis amigos lograremos comprar sus regalitos.

En la Noche Buena como ya hace 5 años, a eso de la hora 20 estaré representando a todos Uds. y compartiré esas 5 horas con estas niñas, pasándoles películas navideñas, cantando villancicos, cenando, les haremos fuegos artificiales, recibiremos la visita de Papá Noel (Gustavo Tortora), les daremos una bolsita con regalos para cada una y luego terminaremos con un baile con pantalla gigante y cotillón.

Toda mi vida la dediqué a organizar todo tipo de eventos y servicios. Ahora, al estar retirado del ambiente laboral solo me dedico a entregar lo que he aprendido para causas justas sin ningún tipo de remuneración o ganancia.

En estos momentos, cuento con mi pantalla y proyector, equipo de audio, películas navideñas y un DVD de música, y un traje de Papá Noel con campana, y están faltando los regalitos para las niñas para colocar en esa gran bolsa y el cotillón para el baile y algo rico para la hora de la cena (dulce o salado).

Desde el año pasado a eso de la hora 17 también visito al Hogar Tren de la Amistad. La mayoría son adultos egresados del Hospital Vilardebó. Cantamos y se les da un regalito también. (siempre y cuando nos alcance el rubro de donaciones).

Si es posible, cuento con Uds. para comprar estos elementos y para que esta Navidad toda esta gente la reciba como merecen.

Les repito que esto va sin ningún compromiso pero ….estoy seguro que muchas veces sentimos que tenemos ganas de dar y no sabemos como. Simplemente ... yo les abro esa ventana.

Me despido de Uds. quedando desde ya muy agradecido.

Giros por Abitab: (…), pasan por mi casa o me llaman (2480xxxx 099xxxxxx jorge.sanesteban@gmail.com".

Acá es donde explota la indignación: hay gente entre nosotros que dedica SU PROPIA NOCHEBUENA a hacer felices a un montón de desventurados mientras, las personas a las que entre todos damos trabajo y pagamos un sueldo por hacer algo por la vida de otros niños, se vuelven insensibles asalariados que los mandan a dormir para poder comer y chupar tranquilos. Me cuesta no escribir groserías.

No es nada novedosa la tesitura: los que deberían ser servidores públicos contratados para resolver problemas se vuelven ellos mismos un problema, asumen sus privilegios como derechos innatos e inalienables y, no sólo se burlan de nosotros y roban su sueldo, sino que lastiman en su impudicia a los más desheredados.

No es esta una carta con intención política, mucho menos partidaria: es un tema de humanidad, de sentido de las cosas, de esencia del Servicio Público; pero -si un Candidato no me promete que DE VERAS va a encarar la reforma del Estado- que se olvide de mi voto; como puede olvidarse de él el autor de la infame mentira primal, ya próxima a cumplir diez años, llamada “La Madre de todas las Reformas”.

Hay que parar la mano y nadie lo hará por nosotros.

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