miércoles, 29 de enero de 2014

Pensión completa

Una de mis perplejidades más antiguas (me acompaña desde la primera adolescencia) es lo paradójico que resulta que una Sociedad garantice a sus peores hijos lo que no puede garantizar a los mejores: casa, comida, seguridad, asistencia de Salud, Enseñanza, Entretenimiento; siempre pensando en establecimientos destinados a recuperar a las personas, no a mortificarlas. Y no consigo que nadie me explique por qué es así.

Algunos me hablan de la culpa primigenia de una sociedad maligna que genera este tipo de ciudadanos y conductas y por ello debe pagar por extraerlos de su seno. Me parece atendible para discutir filosóficamente (creo que no sería complicado derrotar tal postura) pero no en términos prácticos ni de Justicia: los buenos ciudadanos, que cumplen la Ley y respetan a sus semejantes, no son los causantes ni responsables de las actitudes de otros; por lo cual no tienen por qué hacerse cargo de mantener a nadie; encarcelado o libre. Si desean colaborar, lo harán voluntariamente y no a contragusto, diluido en sus Impuestos.

Por otra parte, vivimos en un país que aún no puede obligar a sus presos a trabajar, ni hay Legislador que ose autorizar a que se les prive de ciertos beneficios (tales como cama, techo y alimentación) a los que no acepten hacerlo "voluntariamente". Es que vivimos junto al cadáver del que fuera un gran país, en el cual los Legisladores y Juristas se ufanaban y ufanan de dejar libres a 99 culpables para no caer en el horror de encarcelar a un inocente.

Y así estamos.
Por Gustavo Toledo

Leo en El País de Madrid del pasado 20 de enero: “El Gobierno holandés ha decidido seguir la estela de Dinamarca y Alemania e imponer a sus reclusos el pago de 16 euros diarios por estar entre rejas. El proyecto de ley ...

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