10 de abril de 2014
El Agenda Setting (*) es una de las pocas cosas que anda en nuestro bendito país; como le bautizó el inefable Don Julio Sánchez Padilla. Cada disparate que se le ocurre al Presidente, cada salida destemplada, cada guarangada que alguno suelta, recoge el interés de los Medios y es volanteado a lo ancho y largo del país.
Extrañamente (?) algunas noticias son mucho más fugaces que la gravedad de lo que denuncian, como -por ejemplo- los sobreprecios de ALUR, que apenas si merecieron una o dos intervenciones de los Popes radiales Emiliano Cotelo e Ignacio Álvarez, algún titular; y han sido prolijamente enterradas sin que haya mérito para ello, atento a la endeblez de las respuestas de los Directores tímidamente entrevistados. Menos mal que existe el Dr. Salle y su voluntad de no dejarles pasar una, que los denunció ante Crimen Organizado.
Otras, directamente, no convocan, no se ganan un centímetro de titulares. Por ejemplo, el paro que afecta hoy al Puerto de Montevideo; que recibió apenas una modestísima mención en un Informativo radial, en la que se señaló que "el motivo del paro es llamar la atención de Autoridades y empresarios acerca de riesgos que podría correr la actividad portuaria".
Para los que dudan de la justicia de mi cotidiana afirmación de que el sindicalismo se peronizó (y con él su brazo político, el Frente Amplio), pruebas al canto.
Como si no fuera suficientemente absurdo que los trabajadores sindicalizados pretendieran dirigir la empresa para la que trabajan (sin pasar por el expediente de hacerse votar o comprarla), llamar la atención por la vía del paro es un procedimiento irracional en cualquier momento. El problema es que este paro se realiza el penúltimo día hábil previo al cierre de prácticamente todas las oficinas estatales; y al comienzo del segundo tramo de la Licencia anual de la Construcción.
Puede escapar del conocimiento corriente la magnitud de las importaciones que lleva a cabo este Sector, pero es monumental; como monumental es el perjuicio ocasionado a las empresas por este paro salvaje; ya que la demora en sacar del Puerto la mercadería ya autorizada, hace que mucha quede sin poder ser retirada hasta después de Turismo (como SUNCA lo impide, no hay personal en las obras ni depósitos que pueda recibirla, descargarla y acondicionarla). Eso hace que haya que pagar por el piso inútilmente ocupado, lo cual también ocasiona serios inconvenientes a un Puerto que ya tiene problemas de espacio; y provoca multas por atrasos en entregas de obra.
Si fuera la primera vez, podría ser irresponsabilidad lisa y llana solamente, pero esto mismo sucedió -por ejemplo- el jueves previo a la Licencia de Navidad; y sucede con pertinaz alevosía siempre en los momentos más perjudiciales para la "Patronal". Caprichoso y brutal, es un procedimiento realizado con el sólo objeto de demostrar poder de parte del Sindicato, ya que no hay un sólo argumento razonable para detener hoy la actividad del Puerto, mucho menos en un momento tan sensible.

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