El Fiscal Zubía apeló la autorización de la Juez a que jugadores sancionados pudieran salir del país y jugar en el Exterior. Una vez más, y van al menos tres, Bravo!!!
Pudo y no quiso apelar que el procesamiento haya sido sin prisión; no puede aceptar pacíficamente tal blandura (yo, puesto en su lugar, no lo haría). Que la jurisdicción termina en la Frontera es tan cierto como que no se debe permitir se burle la sanción al día siguiente de impuesta. Sería una confirmación, para mucha gente, de que la Ley es tela de araña que no atrapa bicho grande pero sí, siempre, al chico. Máxime considerando que la sanción impuesta es bastante tibiona.
Veo mucha gente puteando al Fiscal por el tema de última notoriedad, más apoyados en dolores deportivos y rencores políticos que en los hechos. El pedido de procesamiento es impecable, ajustado a Derecho, pudo significar un severísimo llamado de atención respecto de que no se puede hacer cualquier cosa en cualquier lado (deporte bastante practicado últimamente en nuestro país) y obtuvo toda la atención social necesaria como para que convertirse en un hito.
Hoy es día de celebración de mi parte. Hace unos meses estaba, aterido, junto a un puñadito hermoso de amigos, parado en la puerta de la SCJ apoyando a un Poder con cuya gestión tengo más reparos que coincidencias. Hoy, aunque nos agobia el bochorno estival, el de la presión fascista cedió y, además de poder celebrar tres veces los aciertos del fiscal Zubia, una Jueza ordenó levantar el piquete fascista que impedía (desde hace diez días) que la gente pudiera sacar su dinero (muchos su sueldo) de los cajeros privados.
No puedo creer que se haya demorado tanto, que el MTSS ni el de Interior hayan actuado de oficio (como deben ante la negación del derecho a circular libremente, a trabajar y a disponer de los bienes propios); pero no puedo sino celebrar que las cosas vuelvan a su cauce y el conflicto político interno de un Sindicato haya perdido el poder de jaquear ilegal e inmoralmente a una empresa y perjudicar, además, a cientos de miles de personas.
Que sea una medida sindical no es santificación de cualquier desmadre, aunque el Ejecutivo esté ciego para esa luminosa verdad.
Una vez más.
Pudo y no quiso apelar que el procesamiento haya sido sin prisión; no puede aceptar pacíficamente tal blandura (yo, puesto en su lugar, no lo haría). Que la jurisdicción termina en la Frontera es tan cierto como que no se debe permitir se burle la sanción al día siguiente de impuesta. Sería una confirmación, para mucha gente, de que la Ley es tela de araña que no atrapa bicho grande pero sí, siempre, al chico. Máxime considerando que la sanción impuesta es bastante tibiona.
Veo mucha gente puteando al Fiscal por el tema de última notoriedad, más apoyados en dolores deportivos y rencores políticos que en los hechos. El pedido de procesamiento es impecable, ajustado a Derecho, pudo significar un severísimo llamado de atención respecto de que no se puede hacer cualquier cosa en cualquier lado (deporte bastante practicado últimamente en nuestro país) y obtuvo toda la atención social necesaria como para que convertirse en un hito.
Hoy es día de celebración de mi parte. Hace unos meses estaba, aterido, junto a un puñadito hermoso de amigos, parado en la puerta de la SCJ apoyando a un Poder con cuya gestión tengo más reparos que coincidencias. Hoy, aunque nos agobia el bochorno estival, el de la presión fascista cedió y, además de poder celebrar tres veces los aciertos del fiscal Zubia, una Jueza ordenó levantar el piquete fascista que impedía (desde hace diez días) que la gente pudiera sacar su dinero (muchos su sueldo) de los cajeros privados.
No puedo creer que se haya demorado tanto, que el MTSS ni el de Interior hayan actuado de oficio (como deben ante la negación del derecho a circular libremente, a trabajar y a disponer de los bienes propios); pero no puedo sino celebrar que las cosas vuelvan a su cauce y el conflicto político interno de un Sindicato haya perdido el poder de jaquear ilegal e inmoralmente a una empresa y perjudicar, además, a cientos de miles de personas.
Que sea una medida sindical no es santificación de cualquier desmadre, aunque el Ejecutivo esté ciego para esa luminosa verdad.
Una vez más.

No hay comentarios:
Publicar un comentario