Los muros y la Prensa están llenos de comentarios acerca del discurso presidencial de ayer. Una vez más, fiel a su raíz herrerista, el Sr. Mujica ha conseguido que, bien o mal, pero hablemos de él.
Fieles a su compulsión, las focas aplauden y los opositores braman; cada uno posado en el tramo de aro en que le toca parlotear; expuesto al inexorable escarnio de que el aro gire y deba repetir mañana lo que el enemigo dice hoy. Y viceversa, claro.
Intentaré ser exótico, como anunció el Presidente sería (alégrense de que, además, he de serlo brevemente); y, en uso de una coherencia no siempre presente, diré:
Nada que valga la pena ser dicho ocupa más de diez minutos.
Me explico (por si necesario fuera): nadie que haya reflexionado y discutido puede necesitar casi una hora para decir tan poca cosa nueva, si es que alguna hubo.
No es un problema del Primer Mandatario, es una enfermedad nacional. La ausencia de oposición hace que no haya debate; la ausencia de debate, que las ideas fermenten hasta pudrirse, sin que la bienhechora mano que trasiega aproveche el menguante para decantar la basura y aclarar el contenido.
De allí que ose afirmar que el vino fermental del Pepe es, apenas, una vineta mal hecha, peor trasegada y mucho peor estacionada; como la mayoría de los discursos que se escuchan por ahí.
¿Cuánto tiempo le llevó a Einstein concluir su simplérrimo E=m.c2? ¿Cuánto descarte reflexivo a solas, cuánto debate inter pares sapientes para concluir en algo que puede expresarse con tan espartana como sencillez? ¿Cuánto hay de ello detrás del concepto Ubuntu? ¿Cuánto detrás de "Arriba es como abajo, Afuera es como Adentro?
Todos tenemos necesidades, y la del reconocimiento es una de las más extendidas. El problema es cuando de necesidad pasa a gusto, a vicio, a debilidad; contagiando al decir y al hacer, al siempre cálido y estéril amparo del aplauso acrítico y fiel.
Una pena todo.
Una pena haber convertido a la ONU en semejante circo. Una pena los monos, payasos, leones y domadores aunados en una vacua bacanal retórica de una esmirriada producción real.
Una pena no haber aprovechado semejante tiempo y platea televisiva para exhibir otra cosa que el fruto de tantos años de mala digestión ideológica y filosófica, tanto desparpajo irresponsable, tanto decir "la Humanidad tendría que" y hacer en casa (o permitir, que no es lo mismo pero es igual) exactamente lo contrario.
Todo bien, Pepe: ya tuviste tus tres cuartos de hora. Ahora todo el mundo sabe qué significa el americanismo rioplatense "comotedigounacó tedigolaó...".
Podés descansar en paz, soñando con tu Nobel de la cannabica Paz .
http://www.lr21.com.uy/politica/1131614-mujica-en-la-onu-discurso-completo?fb_action_ids=10201401501353637&fb_action_types=og.recommends&fb_ref=.UkJF1JiSlyo.like&fb_source=other_multiline&action_object_map=%7B%2210201401501353637%22%3A165177843684963%7D&action_type_map=%7B%2210201401501353637%22%3A%22og.recommends%22%7D&action_ref_map=%7B%2210201401501353637%22%3A%22.UkJF1JiSlyo.like%22%7D

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