domingo, 24 de noviembre de 2013

¿Malo? ¿Bueno? Quién sabe.

Hace ya años escuché por vez primera una historia de un hombre cuya mayor riqueza eran sus hijos y un hermoso caballo; quien -al ir la vida jugando su papel- cuando los demás le felicitaban (¡Qué bueno...!) o compadecían (¡Qué malo!!!) por los hechos, solía replicar ¿Bueno? ¿Malo? Quién sabe...

Oír es una cosa, escuchar otra muy distinta, comprender, entender, aprender más distintas aún; y mucho más aprehender para uno lo oído, escuchado y aprendido.

Pedro, mi primer nieto, nació a fines de junio del año pasado. :) :) :)

En mayo había conseguido trabajo tras buscarlo dos años enteros. :)

Pero, como ahora tenía de nuevo trabajo en el mismo horario que Anuki, me perdí de cuidarlo, como habíamos acordado :(

En agosto me echaron como a un perro, traicionando sus promesas y mi entrega. :(

El martes, las Bisa Mama se fisuró una costilla :(

Hoy anda Pedro descubriendo el inexplorado continente del fondo de casa y, cada vez que lo agarro en una, suelta su risa de campanario y vuelan como palomas los brillos de sus cuatro azahares, sus cuatro diminutas ferocidades (permiso, Don Miguel, hermano).

Y ese brillo se me viene a los ojos y vuelve en estrellitas que me nublan la vista; mientras se me desnubla el coco y ahora sí, sé. 

¿Malo? ¿Bueno? 

¿Quién sabe?

Insuperable síntesis.

Eldo Lappe en Facebook 13 de octubre
En múltiples ocasiones he señalado mi desconcierto ante los desatinos que acometen personas probadamente inteligentes y, últimamente he redondeado mi presunción de que el dogmatismo es una suerte de enfermedad mental que muta neuronas del córtex racional, transformándolas en las del tipo de las que crean los delirios; que no son sino una realidad creada por el sujeto y que, por ello, cobran vividez. 

Tal vez sea por notorios o bullangueros, pero los disquierdistas parecen más afectados por la dolencia y alguien acuñó un neologismo que acabo de leer y, superando el prurito de que sea tomado como un insulto, publico igual, por jocoso. 

Pensando seguramente no en aquellos, pero sí en Maduro, Evo, Cristina, D'Elía (el peronista), Timerman y tantos otros como ellos, alguien acuñó el término.

Zurdnormales. 

Chapeau.