viernes, 7 de febrero de 2014

De grandeza y pequeñeces

El desembozado proceso cultural goebbeliano de refundación del país llevado adelante por la disquierda parece no tener no ya vergüenza (poco esperable, vistos los actores) sino límites.

Ya no alcanza con sustituir el Escudo por un medio sol más bobo que el de la bandera, instalar una milonguita como Himno o las botas de potro chinas por presidencial vestidura, falsear los contenidos de o simplemente ignorar los hechos que pautan las fechas patrias, alzamientos y derrotas, muertes y resurrecciones, motivos y autoría de crisis y recuperaciones; y varios etc. con los que no quiero aburrir, porque me parece que está claro adonde apunto

Ahora, seguramente también a consecuencia del accionar de la aplanadora frenteamplista (que todo lo transforma con su sola presencia, desface entuertos y a todo desgraciados agracia) ya no hay dos Grandes en nuestro fútbol, sino cuatro. Al menos así lo cree La República

¡Pare, Cochero! ¡Pare la mano, Tallador! ¡Pare Cura, que la novia es macho !!!

Por mucho que haya variado la -por definición- voluble, lábil y escasamente analítica preferencia del electorado, Uruguay tiene (y tendrá por siempre) dos Partidos fundacionales, brotes del mismo tronco histórico libertador y nacional, unos símbolos seculares que lo identifican.

De igual modo, sólo dos raigones tiene el mayor exponente del Ser uruguayo que es el Fútbol. Degradado, envilecido, prostituido y enajenado de su condición esencial (características que comparte con la política), ha visto -en la debacle progresiva de sus dos mayores exponentes, florecer pequeñeces y -unas pocas veces- hacerse con el triunfo.

Lejos de la superioridad numérica, histórica o de arraigo popular, ya que aquí la volubilidad en desgracia no opera en lo absoluto (llamar Clásico a un partido que no consigue seis mil espectadores avergüenza a quien lo hace), muy pero muy lejos de la grandeza; el remarcable esfuerzo de Defensor y Danubio merece respeto y hasta admiración, que no embadurnarse con estas disparatadas miasmas ideológicas.

Parafraseando al discípulo del Gorgias de Rodó, brindo por quien me venza con honor; pero -como bien decía el negro Canosa- una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa.




http://www.lr21.com.uy/deportes/1157576-los-cuadros-grandes-apoyan-presidencia-de-bauza#utm_source=comunidad&utm_medium=email&utm_campaign=los-cuadros-grandes-apoyan-presidencia-de-bauza

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