Enésima prueba de la mezcla sinérgica de estupidez y corrupción que enferma la mente de los Administradores frenteamplistas.
La simpática noticia al pie dice que han de salir del Erario nada menos que TREINTA MILLONES DE DÓLARES, de los cuales casi cinco serán para pagarle a una empresa que administrará en centro de Convenciones y Predio Ferial.
Pregunta de un estúpido: ¿no debió ser al revés, y la empresa pagar por la concesión? Eso en la hipótesis de que fuera negocio, claro.
La segunda pregunta de este estúpido es: ¡quién dijo que hay un déficit de infraestructura al respecto? El hotel Conrad tiene una hermosa Sala de Convenciones, que no utiliza y tiene a pérdida en su balance. ¿Por qué será?
La tercera es sólo para quienes soporten a un estúpido con ínfulas de Experto: ¿En qué Estudio de Mercado se basa la decisión de construir y operar este Centro? ¿Qué Plan de Desarrollo tienen la Intendencia y el Ministerio al respecto? ¿Quién ha de formar los recursos humanos que lo operarán? ¿Quién supervisará a los empresarios que lo operarán? ¿Quién ha de poner a Punta del Este en el Mapa y Calendario de Congresos, Conferencias, Reuniones? ¿Basado en qué? ¿En nuestro desaforado precio relativo? ¿En la calidad de nuestros recursos humanos y servicios? ¿En nuestra visibilidad internacional?
Esto es un capricho de un burro enamorado de su voz (Horacio Díaz) que se lo vendió al asno del Intendente y coimeó a Nardone (un nene de pecho, funcionario de confianza de la Secta Moon (Radisson) cuyo Centro de Convenciones (dirigido por él) nunca dio ganancias.
Los socios operan una parte de un predio similar (esto es, de la Competencia) nada menos que en Buenos Aires, un destino absolutamente firme y competitivo.
Treinta palos. Quince Liceos o Escuelas, o una bruta Cárcel para Jóvenes donde no se hacinen y se pueda intentar hacer algo con ellos que no sea cagarlos a palos. Tantas cosas pudieron hacerse con semejante suma, que me enfurece dos veces ver cómo la tiran y, pronto, cuando se gasten los cinco millones y estos vivillos se hayan hecho ricos, haya una Administración seria en la IMM, cierre el elefante blanco o lo licite por vintenes para que alguien intente hacerlo funcionar.
No digo que sea imposible, digo que primero se investiga el mercado, luego se ve qué se necesita, luego se desarrolla el servicio y después se construye. Y que, si fuera negocio, los nenes del Conrad ya lo habrían hecho; porque boludos no son.

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