Contaba Don Maneco Flores Mora que, cierta vez, discutiendo con unos amigos acerca del Candombe, habían terminado pidiendo preguntando a unos gurises qué se necesitaba para candombear. La respuesta fue genial: Tres tambores (Chico, Repique y Piano.) Y, tras unos instantes, con un brillo en los ojos, agregó uno:
"Y tres negros que sepan tocar".
Hace meses que me da vueltas la necesidad de poner en negro sobre blanco una idea: que el país no necesita cambiar de Gobierno sino tener uno. Me explico, y que nadie se ofenda, porque no es personal.
Para gobernar, no alcanza con conseguir votos: esa es la primera parte, la más "bolla", la que exige de los postulantes más maña que Ciencia, más artesanía que arte, más boliche que Academia, más ilusionismo que virtuosismo. La dejo acá para no entrar en terreno resbaloso: creo que está claro.
Por las dudas, me apoyo en Don Carlos Vaz Ferreira, quien a principios del siglo pasado ya decía que no era que no hubiera en el Sistema Partidario personas capaces de llevar adelante una buena gestión de la Cosa Pública, sino que el problema estaba en las características diferenciales entre los talentos requeridos para reunir adhesiones y aquellos que exige la gestión; empeorando definitivamente la cuestión ante ausencia de grandeza de los que poseen los primeros para ceder su lugar a los segundos. Seguro que Don Carlos lo decía mejor, pero el concepto es prístino; y sigue tan vivo como su Lógica, su Fermentario y su Moral para Intelectuales, bien que languidezcan en espera de lectores y, ya quisiera yo, predicadores con el ejemplo.
Ahora bien: fundados en la supuesta superioridad moral e intelectual que caprichosamente se auto atribuye la Disquierda, podría darse por supuesto que un Gobierno suyo dispusiera de una plétora de elementos intelectualmente capaces de encarar la gestión; así como de la grandeza de los junta votos para hacerles lugar en los estadios de decisión y gestión. Démoslo, ya que generosos amanecimos.
Acá viene la parte en que este Peladito delira y -sin pretender constituirse en superador de Vaz Ferreira- coloca un elemento que no aparece en la ecuación del gran Pensador homónimo. Aprontesén!!!
Aún en tan improbable como desoladoramente negada certeza, seguiría faltando algo: para gobernar, además de talento hay que tener convicción de gobierno; y de eso carece en lo más absoluto una enorme porción de los Frenteamplistas, y es lógico que así sea.
Buena parte de ellos funda su accionar más en instintos anti sistema (gestados y desarrollados en la tierna y feraz adolescencia, cuando no directamente inoculados en el politizado hogar) que en otra cosa. Luce la mayoría un modesto barniz ideológico y filosófico que poco colabora a la flexibilidad debida de los adultos; por provenir de la más dura raigambre absolutista. Así dotados y, en general, ayunos de todo conocimiento previo de los secretos de las complicadas áreas que deben gerenciar, se niegan obstinadamente a obedecer las inexorables órdenes que gritan los hechos y a hacer "lo que hay que hacer", en beneficio del deber ser progre; ese arcaico e insufrible corsé mental y espiritual, esa cegadora grilla de lectura preconcebida que les constriñe el mate.
Concluyo concediendo: no es que no quieran gobernar; no pueden.
Y no pueden porque -como sabe cualquiera que haya estado allí, así sea en ejercicio de su modesta adultez tratando de gobernar su propia vida- ello implica un contacto firme y sereno con la realidad, con la esencia de los hechos, con las innumerables causas de toda situación, especialmente si social. No pueden porque -demasiadas veces- gobernar es decir NO y -las más de ellas- a los más queridos. No pueden porque se niegan al dolor, a la amarga constatación de los que nos atrevemos al análisis auto crítico, que muestra crudamente cuánto cuesta acercarse siquiera a aquello que se ilusionaba uno en hacer, allá en las esperanzadas épocas que se empezó a imaginar a sí mismo gobernando.
El problema es que el Poder está para ser ejercido y -cuando un actor defecciona en su ejercicio- otros asumen la cuota vacante. En el caso del Gobierno frentista, con el agravante de que los "aparatchnik" trabajan denodadamente para ello; porque -de conseguirlo- pareciera que se cumple su absurda profecía sovietista.
Si algo demuestra la justeza de lo que vengo de decir es el absoluto desmadre de la actividad sindical; devenida -de indeseable pero legítima organización corporativa- en cogobierno, bien al gusto y paladar de los fascistas rojos.
Reúno apresuradamente un ramillete de demostraciones; y lo deposito en la tumba de las aspiraciones frentistas por conseguir mi apoyo así fuera crítico, como ya tuvo en 2005. Yo no soy vendible, decía Artigas; yo tampoco, al bajo precio de ciertas mejoras en aspectos importantes (ninguna central) obtenidas a caballo de la prosperidad y tan endebles como voluble es el viento externo que las financió. Para no ser menos que el Pastor, he de reunir diez evidencias de lo que no han hecho ni harán, por más que quieran aturdirnos con el tableteo de sus promesas de hacer lo que ya no hicieron.
1) El Cr. Iglesias entregó al Dr. Vázquez la Intendencia de Montevideo saneada, con catorce millones de dólares en Caja, las cuentas pagadas y el 75% de los funcionarios contratados; como para poder negociar con ellos algo así como mejoras en la productividad a cambio de algo. En ejercicio de la señalada discapacidad gubernativa, la Administración les subió -de un saque- el sueldo un 40% contra nada y los presupuestó a todos; llenándolos de prebendas un período sí y el otro también; sin que ello se note en la persistente pésima calidad de los servicios prestados.
2) SUTEL es el enemigo número uno de los pobres que debemos usar celular pre pagado. Se opuso y trancó la conexión al cable submarino de Las Toninas, retardando (bien a su paladar) más de una década la conexión a Internet de alta velocidad; la que ahora estamos pagando a precio de oro (gracias al empecinamiento monopólico ilegítimo de su Directorio); además de oponerse y haber trancado el Triple Play, el Plan Cardales y todo lo que se le pone al alcance. La Unión Ferroviaria no es el peor cáncer de la Administración, sólo porque existe SUTEL.
3) El Presidente de COFE y muchos como él, creen (y han manifestado públicamente en reiteradas oportunidades) que el Estado es la Patronal y que se le arranca conquistas para, cual Robin Hood posmodernos, dársela a los pobres empleados públicos; cuando, en realidad, los pobres somos los que pagamos la fiesta y no nos tiran ni un sandwich.
4) El Director del SIRPA no puede echar a los torturadores porque el sindicato no lo deja.
5) Mujica confiesa desolado que no pudo hacer nada con la Enseñanza porque ADES, la FUM y Cía. no quieren.
6) ADEOM fue presidida durante un par de años por un pibe que no terminó el Liceo, cuyo mayor mérito es ser hijo y nieto de Comunistas; período en el cual hubo que decretar la Emergencia Sanitaria porque los tipos no barrían y juntaban la mugre porque se rompió el calefón del Corralón.
7) Acá van los N+1 casos que todos conocemos.
Pese a eso y mucho más, cabe augurar que, a marzo de 2015, el Frente se habrá pasado diez años sin meterle mano a la Reforma del Estado.
7) El SUNCA no permite echar empleados a prueba y, se siente con el derecho de parar todas las obras de una empresa porque ésta no despide a un Capataz con más de treinta años en el Cargo por sacar a sopapos de una obra a un tipo que ya no era funcionario de la empresa pero sí afiliado. Tenemos una Ley fascista de responsabilidad penal empresarial porque los dirigentes comunistas no creen en el Poder Judicial; que -en sus retorcidas mentes medievales- es un resabio no ya burgués sino monárquico.
8) El sindicato de Coca Cola quiere designar los choferes de las empresas tercerizadas de transporte, la UNTMRA provocó el cierre de la mayor parte de los talleres metalúrgicos chicos con una huelga salvaje y al beatífico flato, que sólo benefició a las grandes empresas.
9) La UNOT y el SUATT continúan dejando a pie a los pobres toda vez que se les antoja, y son cómplices de que se robe y mate a los trabajadores, por obstaculizar y/o permitir que ese obstaculice todo gesto a favor de sacar la plata de los vehículos. Los del taxi -no conformes con haber conseguido el récord de tener un dirigente procesado por daños y lesiones, y haber pintarrajeado la ciudad diciendo que abollar carneros no es delito- siguen queriendo decidir qué servicios puede o debe prestar la Patronal; negándose a aceptar la libertad para los clientes.
10) Dejo para el final el más doloroso, cotidiano, menos organizado (pero no menos previsible y ostensible) impacto de la asunción del poder no ejercido por el Estado por parte de los delincuentes. Hasta que alguien mande parar, mandan ellos.
Pese a lo que señalo y mucho más, cabe augurar que, a marzo de 2015, el Frente se habrá pasado diez años sin meterle mano a la Reglamentación de la actividad sindical a que mandata el Art. 57 de la Constitución; y seguirán diciéndonos que lo que se necesita son quince medidas de Convivencia Ciudadana, la primera de las cuales el estatizar el porro, crear más burocracia y cargos, indexar a los fumones; y que eso ha de desarticular el narcotráfico, que es -según sesudos análisis- la causa de que un buen número de conciudadanos se dedique a afanar.
Llevan sesenta años en la Universidad, veinticinco en la Intendencia de Montevideo y diez en el Ejecutivo con mayoría parlamentaria propia y todo sigue igual. O sea peor.
Tienen la cuerda completa pero no saben tocar.
LQQD

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