martes, 15 de julio de 2014

Tiene razón el Presidente Mujica

9 de junio de 2014

Junio este año tiene asegurado el divertimento. 
A la cuatrienal convocatoria mundialista que ha de absorber el de por sí poco seso que la muchedumbre le pone a ñoñerías como el destino del país, un nuevo atractivo puebla los Medios Masivos de Entretención: la mega producción "Bobeando por un Puesto".

En ella, dos afamados gerontes compiten por quién dice el pelotazo más grande y quién obtiene más fócido apoyo, minutos y centímetros. 

Pegó primero el gran Cacique Tabletarié, quien (pese a que hace hace diez años prometió lo prometido y, como suele suceder, después de "metido" adiós lo prometido") tras la erección Primaria (seguramente por falta de irrigación) desvarió viviendas, cambios educativos y cuidados sin el menor ídem por la Lógica ni sentido de la oportunidad. Trascartón, metió la pata hasta el cuadril hablando de edad y experiencia.

Lo peor que puede hacer alguien en su situación es hablar de ciertas cosas. Si habla de edad es espantoso y, si habla de experiencia, cualquier nabo como uno le encaja "Los Salieris de Charly" y lo deja como botella de jardín; por aquello de "menos mal, que nunca la tenga, experiencia de robaaar,
menos mal, que nunca la tenga, experiencia de mentiiir...".

Lo de botella de jardín no lo tengo que explicar. ¿O si?

No contento con eso, apareció -por pura coincidencia de las Agendas- disfrazado de murguero recibiendo un Título Honoris Causa. Una pena que haya sido el mismo que la Universidad de Sala Manca (ooops!!) entregó al Generalísimo Don Francisco Franco y Bahamonde, Dictador Supremo de Españas (dijera el Goyo) por la Gracia de Dios. Otra coincidencia, y van... 

Sin que nadie lo llame al orden por violar otra vez el mandato constitucional que le impide siquiera opinar de política electoral, salta ahora al ring el Defensor de la Corona, el mediático Pepé le Mocó; quien confundiendo staff con mezcla pa chorizo, afirma muy suelto de cuerpo que Raulito tiene como diferencial el glamour de llevar el apellido Sendic.

La verdad, a mí me gustaría que tuviera un diferencial intelectual, profesional o de algo un poco más afín con la tarea de gobernar, pero ya se sabe que soy una amargo y terrible lacallo del Imperio.
 
glamour.1. m. Encanto sensual que fascina. (RAE)

Rae los tientos la evidencia de que, si algo no tiene el apellido Sendic es glamour; a no ser que el Presidente  hable de Ramiro, el Modista de Punta Carretas, único que podría aportar glam al apellido, si bien claramente no perpetuarlo.

Raúl Sendic Antonaccio tenía pocos atributos destacables para una persona de bien pero, entre ellos, claramente no figura glamour. Su bestialidad conceptual lo llevó a encabezar un movimiento terrorista que no vaciló en robar, asesinar, torturar, secuestrar, extorsionar ni negociar con quien fuera para conseguir su objetivo de instalar en Uruguay y América del Sur toda, una dictadura socialista al estilo cubano. 

No siendo a un psicópata, no veo cómo cualquier alusión puede tener un encanto sensual que fascina. 

Al cerrar la oración me enganché con la viscosa palabrita. 

fascinar.(Del lat. fascināre).1. tr. Engañar, alucinar, ofuscar. 

Ahora entendí. 

Y, nobleza obliga, me desdigo. Tiene razón el Presidente.

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