miércoles, 16 de julio de 2014

Amargueando

Leo por todos lados muestras de aprecio a pesar de la derrota  de  la  Selección,  debidas  a  que   -aparentemente- "dieron todo".

Con idéntica mediocridad se expresaron prácticamente todos los actores; sin la menor autocrítica ni condena de hechos que definieron la situación antes de jugar.

La entrega es al deporte lo que la honestidad a la función pública: algo que se da por descontado pero no alcanza para obtener éxito. Fracasar y además no dar todo es una inmundicia, hacerlo con esfuerzo no mejora nada. Un Pueblo que da por bueno un fracaso está condenado a repetirlo. 

Si nos acostumbramos a dar y exigir poco, poco es lo que tendremos como destino.

No hay comentarios:

Publicar un comentario