Vos, china, sos negra de alma, negra como mis caballos.
Bien escurita por dentro, y con el cuerpo bien blanco.
Blanco tu cuerpo y
escura, como mis pingos, tu alma;
parecés de mi tropilla, perdoná la comparancia...
parecés de mi tropilla, perdoná la comparancia...
Los simpatizantes oficialistas piensan (es un decir) que el Dr. Jorge
Batlle es extracto súper concentrado de mierda en polvo.
Jamás reconocerán que se comió el más grande garrón del último siglo (cuando lo único que faltó que nos pasara en su mandato fue una manga de langostas, un terremoto y una epidemia de ladillas africanas) ni, mucho menos, que con una llamada, dos designaciones, un stress que le costó andar angustiado al punto de llorar en público y un coraje difícil de empardar, sacó al país del barrial en que se había empantanado y lo puso en crecimiento a partir de 2003; cosa que cualquier iletrado que mire una gráfica estadística puede saber (aunque no necesariamente reconocer).
Jamás reconocerán que se comió el más grande garrón del último siglo (cuando lo único que faltó que nos pasara en su mandato fue una manga de langostas, un terremoto y una epidemia de ladillas africanas) ni, mucho menos, que con una llamada, dos designaciones, un stress que le costó andar angustiado al punto de llorar en público y un coraje difícil de empardar, sacó al país del barrial en que se había empantanado y lo puso en crecimiento a partir de 2003; cosa que cualquier iletrado que mire una gráfica estadística puede saber (aunque no necesariamente reconocer).
Pues bien: a fines de su mandato, la Administración Batlle tenía pronta para adjudicar la obra de Puntas de
Tigre, una Central de Generación eléctrica de ciclo combinado; de enorme utilidad
y necesidad para bajar costos y asegurar producción. En un gesto que pinta a
las claras cómo se debe proceder cuando se es gente, el Presidente dio orden de
no innovar, dejando en manos del Frente la decisión.
El Progre-scismo, esa fuerza arrolladora que llegó para cambiarlo todo
(cosa que seguimos esperando) consiguió terminar de adjudicar un nuevo proyecto de Central en 2013,
o sea ocho años después, tras una impugnación debida a "detalles",
"errores", "minucias" tales como que la empresa que ganó
nunca había hecho lo que ofreció hacer, falsificó documentos y NADIE DE LA
ADMINISTRACIÓN SE DIO CUENTA. Hubo de venir otro corrupto rosadillo, el gordo
Gandini, a hacer saltar la liebre; barajaron, dieron de nuevo y finalmente, se
construirá.
Ahora bien: Jorge Batlle (la última porquería política
conservadora que el mundo ha dado, frentismo dixit) ante una obra
infinitamente menor que Aratiri y que no acarreaba los riesgos ni contaba con la oposición
de tanta gente, frenó la firma y dejó las manos libres a su sucesor.
¿Cómo debería ser calificado, entonces, el Presidente Mujica; quien insiste en firmar ANTES DE QUE LA DIRECCION
NACIONAL DE MEDIO AMBIENTE SE EXPIDA, un contrato para beneficiar A UNA EMPRESA
CON MALOS ANTECEDENTES con las disposiciones extraordinarias y supra legales de
una Ley que ha de ser declarada inconstitucional en pocos meses?

No hay comentarios:
Publicar un comentario