Casi siempre me cuesta reconocerme en lo que sucede en el ámbito político. Priva allí un semeantojismo alarmante, una difracción (cuando no un absoluto desencuentro) entre lo retórico y los hechos; entre la razón y la afirmación.
Ahora parece que la culpa de todos los males en el Fútbol la tienen Nacional y Peñarol, porque no han aceptado poner la cabeza en el tajo y señalar a los violentos; ya que parece que la Panacea es el Derecho de Admisión. (Nadie consigue explicar cómo es que -con el simple hecho de impedirles entrar- estos execrables sujetos (al decir de la crónica policial) han de convertirse al Budismo y en mensajeros de la paz; pero eso parece ser irrelevante).
Se afirma con total soltura que han de hacerse cargo los privados de un problema de violencia pública. ¿Por qué, digo yo? ¿Por qué el Partido que tiene mayoría propia en el Parlamento y ejerce el Ejecutivo hace nueve años, no ha redactado, aprobado ni promulgado una Ley que abarque la enfermedad violenta que jaquea a todos los deportes?
Silencio en la noche.
La siguiente pregunta que surge es: ¿Siempre la culpa es ajena, gente?
Si te roban, porque usas objetos caros y vistosos o los pobrecitos no han recibido un modelo en el hogar; no porque la Policía no cumpla con su cometido de Investigar, prevenir, disuadir, reprimir...
Si la ciudad es una mugre, es por culpa de los ciudadanos que no saben comportarse y los hurgadores, que, pobres, no tienen otra salida (aunque la Desocupación esté en el mínimo histórico, según dice el Oficialismo); no de la Administración departamental que, en un cuarto de siglo, no ha conseguido comprender el problema, enfocarlo, analizarlo ni, mucho menos, solucionarlo.
Si Campiani vació PLUNA o López Mena los metió en una bolsa en un pris prás, es porque los juicios en Brasil o la Oposición hace política electoral; jamás porque nombraron una caterva de incapaces para dirigir el MTOP, PLUNA Ente, se creyeron que la luna era queso y terminaron sodomizados por los empresarios y procesados por la Justicia.
Si la Suprema Corte rechaza una Ley tras otra por inconstitucional es porque la Burguesía se opone al desarrollo del Modelo socialista; no porque son una reata de burros redactando leyes.
Si la terca del Tuerto nos mete el dedo hasta el colon ascendente sin solución de continuidad, es porque... bueno, nunca escuché (salvo cuando el Presidente creyó que nadie lo sabría) una explicación; pero jamás será porque pusieron un payaso pintor de osos, discapacitado para la negociación con poderosos y hasta para el debate sereno con la Prensa o la Oposición; y nadie alrededor se entera de lo que es Diplomacia ni recibe el lelo directivas sensatas y sólidas de su mandante.
Si no atendieron el déficit de Vivienda, si hay más gente en los Cante que cuando empezaron en 2005 (y eso que los habían llenado prolija y organizadamente desde 1990), si Salud y Enseñanza públicas andan como andan, es porque el neoliberalismo, las trabas burocráticas, los Derechos (los izquierdos) o los extraterrestres tienen la culpa; pero jamás ustedes.
Un pedido cuasi exánime: háganse cargo, una vez siquiera, muchachos. Ser adulto duele, pero -a veces- es lindo, siempre es digno (si uno tiene la edad); y, además, no asumirlo, es una vergüenza.
El Victimismo es una enfermedad claramente definida en Psicología. Lo que no sabía, era que es contagiosa.

Ahora parece que la culpa de todos los males en el Fútbol la tienen Nacional y Peñarol, porque no han aceptado poner la cabeza en el tajo y señalar a los violentos; ya que parece que la Panacea es el Derecho de Admisión. (Nadie consigue explicar cómo es que -con el simple hecho de impedirles entrar- estos execrables sujetos (al decir de la crónica policial) han de convertirse al Budismo y en mensajeros de la paz; pero eso parece ser irrelevante).
Se afirma con total soltura que han de hacerse cargo los privados de un problema de violencia pública. ¿Por qué, digo yo? ¿Por qué el Partido que tiene mayoría propia en el Parlamento y ejerce el Ejecutivo hace nueve años, no ha redactado, aprobado ni promulgado una Ley que abarque la enfermedad violenta que jaquea a todos los deportes?
Silencio en la noche.
La siguiente pregunta que surge es: ¿Siempre la culpa es ajena, gente?
Si te roban, porque usas objetos caros y vistosos o los pobrecitos no han recibido un modelo en el hogar; no porque la Policía no cumpla con su cometido de Investigar, prevenir, disuadir, reprimir...
Si la ciudad es una mugre, es por culpa de los ciudadanos que no saben comportarse y los hurgadores, que, pobres, no tienen otra salida (aunque la Desocupación esté en el mínimo histórico, según dice el Oficialismo); no de la Administración departamental que, en un cuarto de siglo, no ha conseguido comprender el problema, enfocarlo, analizarlo ni, mucho menos, solucionarlo.
Si Campiani vació PLUNA o López Mena los metió en una bolsa en un pris prás, es porque los juicios en Brasil o la Oposición hace política electoral; jamás porque nombraron una caterva de incapaces para dirigir el MTOP, PLUNA Ente, se creyeron que la luna era queso y terminaron sodomizados por los empresarios y procesados por la Justicia.
Si la Suprema Corte rechaza una Ley tras otra por inconstitucional es porque la Burguesía se opone al desarrollo del Modelo socialista; no porque son una reata de burros redactando leyes.
Si la terca del Tuerto nos mete el dedo hasta el colon ascendente sin solución de continuidad, es porque... bueno, nunca escuché (salvo cuando el Presidente creyó que nadie lo sabría) una explicación; pero jamás será porque pusieron un payaso pintor de osos, discapacitado para la negociación con poderosos y hasta para el debate sereno con la Prensa o la Oposición; y nadie alrededor se entera de lo que es Diplomacia ni recibe el lelo directivas sensatas y sólidas de su mandante.
Si no atendieron el déficit de Vivienda, si hay más gente en los Cante que cuando empezaron en 2005 (y eso que los habían llenado prolija y organizadamente desde 1990), si Salud y Enseñanza públicas andan como andan, es porque el neoliberalismo, las trabas burocráticas, los Derechos (los izquierdos) o los extraterrestres tienen la culpa; pero jamás ustedes.
Un pedido cuasi exánime: háganse cargo, una vez siquiera, muchachos. Ser adulto duele, pero -a veces- es lindo, siempre es digno (si uno tiene la edad); y, además, no asumirlo, es una vergüenza.
El Victimismo es una enfermedad claramente definida en Psicología. Lo que no sabía, era que es contagiosa.

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