jueves, 12 de junio de 2014

Sabaneando

"Y les decía una parábola: ¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán ambos en el hoyo? "   Lucas 6:39

“Dios: concédeme: Valor, para enfrentar las cosas que puedo cambiar.Paciencia, para enfrentar aquellas que no puedo. Sabiduría, para reconocer la diferencia”. 

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Generoso ha sido el Barba para conmigo, al menos respecto de las dos primeras. Hasta ahora creía eso, pero se ve que la vejez prematura que aqueja a mis articulaciones y ansias, ha trasmutado en un poquitito de la última y comienzo a reconocer que hay una cosa que no ha de cambiar. 

Ayer murió el tercer trabajador de la Construcción en lo que va del año. Lamentable, sin duda. Tan sin duda como que tal guarismo y desgracia es consecuencia de la falta de cultura de Seguridad, que 

a) campea en una Rama del mercado laboral invadida por la inexperiencia y el frangollo (a consecuencia del pleno empleo); 

b) y suma a la discapacidad del Ministerio de Trabajo para hacer cumplir la Ley, la prepotencia sindical (que impide aplicar a los beneficiarios de su demagogia las sanciones debidas a los omisos en cumplirlas) y, sólo en último lugar, la irresponsabilidad de un muy pequeño número de Empresarios que privilegian su comodidad e interés a la Seguridad (o sea, la vida e integridad de sus trabajadores). 

También ayer, el Frente Amplio dio nueva prueba de ser portador de otra incultura (la institucional) y resolvió (del inefable modo en que maneja sus diferencias internas) que las modificaciones a la Ley de Responsabilidad penal decididas por su Bancada de Senadores no han de proceder; atento a la presión de los sectores ultra y del SUNCA.

Otro día, si a alguien le interesa, intercambiaremos acerca de los contenidos de la Ley. No será hoy, pues es otro el tema que me interesa analizar; ya que, si lamentable fue la muerte comentada, más lo es la de la sabiduría institucional del Constituyente a manos de la política (como siempre, para el Frente) por encima de todo. 

Yo puedo entender a los sindicalistas. La Vida les negó casi todo (bienes, educación, enseñanza, racionalidad, ponderación y varios etc.), pero les dio a cambio la rígida coraza de una ideología que se adapta a la perfección a dichas carencias; y trae de premio adicional el viscoso y hediondo aceite del odio de Clase. Además, son ovejas de su majada las que se accidentan, lastiman, discapacitan y mueren. No pueden no balar como los carneros reaccionarios que son, y arrastrar a su grey al despeñadero. 

A los que no puedo entender es a los Senadores integrantes frentistas. 

Supuestamente, el Frente reúne a la flor y nata de la intelectualidad compatriota; o sea que no se les puede tildar de ignorantes, como sí hacen ellos desde siempre, últimamente con el Pastor mentiroso a la cabeza. ¿Entonces: cómo pueden cometer semejante error? 

Arriesgo la respuesta más sólida que encontré: están enfermos de ideología, y no reconocen como real nada que no sea su parecer. 

Allá por 1968, cuando entré al Liceo, existía una Materia llamada "Educación social, moral y democrática"; gracias a la cual aprendí, a mis tiernos doce añitos, que la Cámara de Senadores existe (fundamentalmente) con el propósito de fiscalizar y, excepcionalmente, vetar las decisiones de la de Diputados; como debió ser el caso. Más allá de querer hacerlo sólo con los propios, como suelen, los Senadores frentistas trataron de cumplir con el cometido de una Cámara legislativa llamada "Alta" en razón de que a ella se llegaba (cuando el Uruguay era un país en serio) por méritos y capacidad política e intelectual, luego de años de destacado desempeño; lo cual dista de ser la realidad de nuestro pauperizado sistema político. Pero, llegó el aprete de la patota ultra, en pinza con el fascio sindical, y salute Garibaldi; adiós ponderación, creación de delitos sólo por Ley y todos los etc. que, con buen tino (y suma timidez) habían señalado y acordado los Senadores prog. 

Lamentable parece ser la palabra del día. 

Una vez más, privó la irresponsabilidad y la falta de cultura democrática y republicana con la que se maneja el Frente. Una vez más, resuelve haciendo nulo lugar a las opiniones de la Oposición y caso omiso al hecho de que recibió menos votos que ella. 

Pero (y acá viene el chispazo de sabiduría que anuncié) no le vamos a pedir peras al olmo; reclamando ponderación, tolerancia y respeto por las minorías. Si no las tienen en la Interna, mal podrían exhibirlas para con el otro medio país.

Y así, de nuevo, como por décima vez en cuatro años, encaminan los ciegos guiados por pares su inexorable marcha rumbo al despeñadero de la Suprema Corte de Justicia; ante la que ha de morir este inconstitucional engendro clasista y rabioso. 

Lamentable, pero así será. Lamentable por tres, pues los Pilatos Compañeros se habrán lavado las manos, (una vez más) la sangre de la inocente Constitución; y los culpables serán los burgueses de la Justicia, asestando otro golpe (ooops!!!) a la institucionalidad, embestida una y otra vez (tras fallar lo que sólo podía fallar) atento a la discapacidad racional, jurídica y redactora de la mayoría boba. 

Pero ¿qué le puede importar eso a un Partido para el cual la política está por encima de todo; y es capaz de organizar caravanas de respaldo a sus integrantes, procesados con todas las garantías por la Justicia? 

Venezuela, allá vamos!!!





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