20 de marzo de 2014
Ayer se celebró un nuevo aniversario de la liberación del General Líber Seregni, decretada por la Dictadura a efectos de permitir encaminar el proceso de progresiva recuperación institucional. Es muy bueno releer su discurso de aquél día; como el de Wilson Ferreira en idéntica ocasión, ya poasadas las elecciones de 1984. Así eran los Políticos en Uruguay: con luces y sombras, opiniones siempre discutibles, pero con mayúscula.
“ Muchas gracias, Compañeros.
Quiero decirles dos o tres palabras. Primero, mi tremenda emoción, mi reconocimiento y mi cariño para ustedes, (le alcanzan un megáfono). Bueno, con esta ayuda creo que voy a poder hacerme entender mejor…
Han pasado 10 largos años. Salgo con la conciencia tan tranquila como entré, salgo más firme, salgo más convencido de nuestros ideales, salgo más decidido que nunca a entregar hasta el último átomo de mis energías al servicio de nuestro Pueblo.
Es momento de expresar una tremenda alegría; pero es momento de pensar el camino que tenemos que transitar hacia delante. La Patria marcha a la reconquista de la democracia. En ese camino está. Todos nuestros esfuerzos para facilitar esa marcha y para alcanzar la libertad y el total ejercicio de la democracia. Por eso compañeros, pedía recién a ustedes, ni una sola palabra negativa, ni una sola consigna negativa. Fuimos, somos y seremos una fuerza constructora, obreros de la construcción de la Patria del futuro.
Sólo quiero repetirles ahora mi tremenda emoción de este momento, mentiría si no les dijera que en estos largos años cuantas veces soñé con el momento de ser reintegrado a la libertad que me había sido sustraída. Pero una cosa es soñarlo y otra cosa es vivirla compañeros, como lo estoy viviendo en estos momentos. Sólo quiero decirles una y mil veces muchas, muchas gracias compañeros por estar acá.
Antes que ustedes se retiren, quiero decirles una cosa, la gran preocupación de este momento, para poder transitar efectivamente los caminos a la recuperación de la democracia es la pacificación de los espíritus, la pacificación nacional. Lo sentimos como la necesidad, no hay democracia si no hay paz. Y la pacificación que lleve al reencuentro de los orientales tiene que reconocer necesariamente la más amplia de las amnistías, la libertad de los presos políticos, el retorno de los exilados, la desproscripción de hombres y partidos.
Sólo les pido a ustedes, que en una demostración cabal de que el pueblo se ordena a sí mismo, que nuestro pueblo siempre se ha ordenado a sí mismo vayan ahora para sus casas. Les pido a ustedes, que en la forma más pacifica y más tranquila cada quien retorne a su hogar.
Hoy es un día que espero inicie el camino en que todos los que están detrás de rejas por motivos ideológicos y por motivos políticos puedan salir en el más breve plazo, que puedan abrirse las puertas y estar todos en la libertad de este país.
No más compañeros; comprendan que estoy no cansado, estoy tremendamente emocionado. Muchas gracias, otra vez a todos muchas gracias”.
Seregni es el gran ignorado, negado, traicionado y olvidado a propósito por los perpetradores de esa ignorancia, nagación y traición: sus propios "Compañeros".
Sí Señor!!! Fue la propia Disquierda (a la que entregó su mayor esfuerzo y esperanza, colocándola en posición de aspirar al Gobierno) la que enfermó al país con esa intolerancia en los 60's; bien secundada por pequeños sectores de la Derecha radical que casi no se diferencian ética ni dogmáticamente de ella.
Fue esa Disquierda la que se negó a escuchar los clarísimos mensajes implícitos y A TEXTO EXPRESO de ese discurso: " Lo sentimos como la necesidad, no hay democracia si no hay paz. Y la pacificación que lleve al reencuentro de los orientales tiene que reconocer necesariamente la más amplia de las amnistías, la libertad de los presos políticos, el retorno de los exilados, la desproscripción de hombres y partidos".
A nadie se le puede escapar que lo que propuso fue exactamente lo que dijo: "LA MÁS AMPLIA DE LAS AMNISTÍAS". No le llevaron ni la Ley de Caducidad.
Fue esa mismísima Disquierda la que, tras la dictadura, mantuvo abierta la herida del tema militar hasta el día de hoy; impidiendo, con su tan legítima cuan infantil exigencia de Verdad y Justicia, la posibilidad de conocer la verdad y encontrar a sus muertos. La misma que mantiene al resto de los ciudadanos en una suerte de gueto: el Achtung, Juden!!!" rosado le llamé tras el plebiscito del 2009.
Pobre "Viejo". Menos mal que, como el mío, su amigo, se murió a tiempo para no ver toda esta inmundicia rebalsando los pozos negros de la política.


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